
Esta tarde en el centro comercial me he puesto a mirar a una niña muy bonita que estaba con su madre al lado de una tienda de chuches super colorida y muy llamativa para los niños y de repente a visto a su padre que estaba al lado mía y ha ido a por el con la cara llena de luz e ilusión con una sonrisa que parecía que iluminaba todo el centro comercial y le ha dicho: "Papi, papi ¿compramos chuches?" y el padre ha seguido para delante sin hacerle caso y ni siquiera mirarla, como si no estuviese allí... y he visto como se le transformaba la cara a la niña, se le había llenado la cara de desilusión, de pena, pero su padre seguía hacia delante sin mirarla y la niña caminaba atrás de el, sin decirle nada, mirando al suelo con una tristeza en la cara que se me ha hecho un nudo en la garganta y se me han llenado los ojos de lágrimas al ver que la niña sólo quería unas simples chuches y que su padre ni le hacía caso, me han entrado ganas enormes de coger a la niña, llevarla a la tienda y comprarle toooodas las chuches que quisiera ella.
Quizás me afecte todo mucho, pero yo sólo digo que casi nunca lloro, y menos por tonterías... pero es que esa niña...
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