No olvides que tu rostro está destinado a los demás, que los demás deben mirarlo, y no digo esto para que pongas tu lado bonito de tu cara cuando pase la gente, sino porque no hay nada mas desalentador que encontrarte un rostro poco simpático y malhumorado. Cuida tu rostro desde el interior, pon luz y alegría en tus ojos. Deja que tu boca sonría. Vuelve amable tu rostro limpiando tu corazón. Limpialos de las preocupaciones y las críticas. Muestra tu mejor rostro, el más amable, el más "bello" y los demás no tendrán problema en quererte.
viernes, 2 de julio de 2010
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